Este es un recorrido por las ideas, las herramientas y las fronteras que están redefiniendo cómo entendemos y operamos el cerebro humano.
Cientos de haces, un punto milimétrico, cero incisiones.
La trombectomía y la ventana que lo cambia todo.
Hernias y estenosis con incisiones pequeñas y retorno rápido.
Cada caso, absolutamente anonimizado, se cuenta como lo que fue: un problema, varias alternativas y una decisión razonada. La patología es el ejemplo; el foco está en cómo se piensa.
Por qué la vía endonasal cambió el cálculo de riesgo en las lesiones de la línea media.
Neuralgia del trigémino: cuando la causa es un vaso, la solución no es un fármaco de por vida.
Crear una nueva vía de drenaje natural en lugar de implantar una válvula permanente.
Doce temas que concentran casi todo lo que llega a una consulta de neurocirugía, escritos para el momento en que uno sale del consultorio con un estudio en la mano y una palabra que no entiende. Cada uno dice cuántas personas mejoran sin operarse, qué señales no admiten espera y qué conviene preguntar.
La pregunta real no es cuándo operar. Es cuántos se curan sin operarse, y la respuesta sorprende.
Leer →Casi la mitad de las personas de sesenta años tiene el canal estrecho en la resonancia. La mayoría no siente nada.
Leer →Tres de cada cuatro personas con este cuadro nunca se operaron, y nueve de cada diez terminaron bien.
Leer →Tres de cada cuatro tumores cerebrales primarios no son malignos. Es lo primero que casi nadie dice.
Leer →Tres de cada cien adultos tienen uno sin saberlo. La inmensa mayoría nunca se rompe.
Leer →En mayores de ochenta años afecta a casi uno de cada diez. Es de las poquísimas causas tratables de deterioro cognitivo.
Leer →De cada diez pacientes operados, ocho fueron primero al dentista. A más de la mitad le hicieron un tratamiento que no hacía falta.
Leer →El temblor más frecuente no es el del Parkinson. Y se distinguen por algo que usted puede observar en su casa.
Leer →Si dos fármacos bien indicados fallaron, la probabilidad de que el tercero funcione es del once por ciento. Eso cambia la conversación.
Leer →De cada cuatro personas con hormigueo en las manos, tres no tienen túnel carpiano. Los dedos dicen cuál es cuál.
Leer →No, no hay que impedirle dormir. Lo que hay que hacer es vigilar cinco cosas concretas.
Leer →Casi la mitad de los bebés sanos tiene la cabeza algo aplanada a los tres meses. Distinguir cuál necesita cirugía es todo el problema.
Leer →Material informativo, no reemplaza la consulta médica. Al final de cada tema hay enlaces verificados a agencias públicas de salud de Estados Unidos y a organizaciones de pacientes sin fines de lucro, para quien quiera ampliar.
Ninguna de estas seis tecnologías, por sí sola, cambió la historia de la neurocirugía. Sin embargo, hoy operamos mejor que hace diez años.
¿Qué cambió? El acceso al conocimiento.
Nunca fue tan fácil aprender de quienes acumulan mayor experiencia, asistir a congresos internacionales sin viajar, observar cirugías en tiempo real, acceder a estudios multicéntricos completos o revisar la evidencia original antes de incorporar una técnica.
Las herramientas ampliaron nuestras posibilidades. La información transformó nuestro criterio.
Ninguna de estas seis tecnologías decide por el cirujano. Su verdadero valor depende de comprender qué demuestra la evidencia, cuáles son sus limitaciones y cuándo utilizarlas… o cuándo no.
Lo que viene es de otra naturaleza: eso está en 06 · El futuro.
La tractografía muestra las 'autopistas' de fibras nerviosas que hay que preservar. La ruta se planifica antes de la primera incisión.
Fluorescencia · 5-ALAEl paciente bebe una sustancia que hace brillar el tumor de rosa bajo una luz especial, delimitando con nitidez el tejido a resecar.
Exoscopio 4K-3DReemplaza al microscopio clásico por una imagen tridimensional de altísima definición, compartida por todo el equipo quirúrgico.
Imagen intraoperatoriaLa resonancia dentro del quirófano permite verificar, sin salir de la cirugía, que la resección fue completa.
MonitorizaciónLa neurofisiología vigila en tiempo real las funciones críticas y advierte antes de que un gesto pueda dañarlas.
Inteligencia artificialDel análisis de imágenes a la planificación quirúrgica, la IA empieza a asistir decisiones que antes dependían solo de la experiencia.
Durante casi un siglo, operar el cerebro significó abrir para poder ver. Hoy, buena parte del progreso consiste exactamente en lo contrario: ver mejor para abrir menos —o para no abrir en absoluto.
La radiocirugía trata tumores sin una sola incisión. La endoscopía alcanza la base del cráneo a través de la nariz. La fluorescencia hace que un tumor brille para separarlo del tejido sano. No son gadgets: son un cambio en la manera de decidir.
Leer el ensayo completo →No todo esto forma parte de la práctica diaria —todavía. Pero seguir de cerca la evolución de la especialidad es parte de ejercerla con seriedad.
En 2025, implantes devolvieron el habla a pacientes con parálisis.
02Un marcapasos cerebral que se autorregula según la actividad del cerebro.
03Tratar el temblor desde fuera del cráneo, sin incisión.
04Precisión submilimétrica y estabilidad más allá de la mano humana.
05Decisiones guiadas por el perfil molecular de cada tumor.
06Simular una cirugía en una réplica virtual antes de realizarla.
07Detectar y clasificar enfermedad con una precisión inédita.
08Del quirófano a la predicción de resultados y complicaciones.
Mil pacientes con lumbalgia aguda de alto riesgo de cronificación: el automanejo asistido baja la discapacidad al año y la manipulación vertebral sola no. La intensidad del dolor no se movió en ninguno de los cuatro brazos, y eso conviene decirlo antes de derivar.
JAMA · diciembre de 2025
Leer en la fuente →Irradiar el lecho en el mismo acto quirúrgico no agregó nada: la supervivencia libre de progresión fue igual y la recurrencia siguió siendo local en tres de cada cuatro pacientes, con más necrosis por radiación y más crisis graves. El fase 3 frena una línea que el fase 1/2 había dejado prometedora.
The Lancet Oncology · junio de 2026 · acceso abierto
Financiado en parte por Carl Zeiss Meditec, fabricante del equipo de radioterapia intraoperatoria evaluado. El resultado es contrario al patrocinador.
Leer en la fuente →Los ensayos previos de descenso tensional tras la trombectomía fracasaron porque bajaban la presión igual para todos. Fijar el objetivo según el grado de reperfusión llevó la independencia a 90 días del 47 % al 60 % y redujo la transformación hemorrágica, sin más hemorragia sintomática ni más mortalidad. No cuesta nada aplicarlo.
JAMA Neurology · junio de 2026
Leer en la fuente →Primera comparación prospectiva internacional de las cuatro maniobras temporarias que se usan de verdad en el prematuro con hemorragia intraventricular. Con 238 neonatos la diferencia no aparece en las complicaciones sino en la dependencia final de válvula: el lavado neuroendoscópico fue el que menos derivaciones dejó a los seis meses.
Journal of Neurosurgery: Pediatrics · diciembre de 2025
Leer en la fuente →Con 758 pacientes, el robot no coloca los electrodos con más exactitud que el marco estereotáctico: los errores de blanco, de profundidad y radial son indistinguibles, y las complicaciones también. Lo que gana son 33 minutos por cirugía. Un servicio sin robot no implanta peor, implanta más lento.
Acta Neurochirurgica · febrero de 2026 · acceso abierto
Leer en la fuente →Ante el epidural agudo grande con herniación, dejar el hueso afuera es casi un reflejo. El ensayo no encuentra ventaja funcional a seis meses frente a la craneotomía con reposición del colgajo, y sí casi el triple de hemorragia intracraneal diferida. Con 120 pacientes no prueba equivalencia, pero corre la carga de la prueba.
The Lancet Neurology · junio de 2026
Leer en la fuente →
Soy neurocirujano. Dedico mi trabajo a una disciplina que, como pocas, obliga a sostener a la vez el rigor técnico y el cuidado humano.
Me formé en la residencia del Hospital Militar Central, completé un fellowship en cirugía endoscópica de base de cráneo en Ohio State University y me especialicé en la UBA. Hoy, además de operar, dirijo y enseño. Esta publicación es mi manera de compartir hacia dónde va todo esto.
Herramientas interactivas que desarrollamos para pensar y enseñar la neurocirugía. Son proyectos en evolución —versiones Beta— con fines estrictamente educativos.
Modelo dinámico en tiempo real: presión-volumen de Monro-Kellie, autorregulación cerebral, reactividad al CO₂, índice PRx, oxigenación tisular y CPP óptima, sobre un paciente que responde con pupilas, Glasgow y tríada de Cushing.
Abrir simulador → BETAModelo 3D interactivo del impacto lineal y rotacional (HIC y BrIC): golpe y contragolpe, cizallamiento y lesión axonal difusa, sobre una malla parenquimatosa que se deforma en tiempo real.
Abrir simulador → BETAPlan de isocentro único sobre una cabeza 3D: haces convergentes en tiempo real, dosis biológica efectiva, índices de conformidad y gradiente de Paddick, y dosis en tronco, vía óptica y cóclea frente a sus tolerancias.
Abrir simulador → BETADerivación ventriculoperitoneal en tiempo real: efecto sifón de pie y acostado, con y sin antisifón; seis válvulas regulables con sus presiones, saltos y conducta ante la resonancia; e identificación radiográfica marca por marca.
Abrir simulador →Herramientas educativas y de divulgación. No son dispositivos médicos, no procesan datos de pacientes y no sustituyen el juicio clínico.