Hernia cervical y hormigueo en las manos
En el estudio poblacional de referencia, que siguió a 561 personas durante casi cinco años, el 74 por ciento nunca necesitó cirugía y el 90 por ciento terminó sin síntomas o con molestias leves. Solo el 15 por ciento recordaba un esfuerzo o un golpe antes de que empezara.
La entrada más común a esta página no es "hernia cervical". Es "por qué se me duerme la mano". Alguien se despierta con los dedos hormigueando, después empieza un dolor que baja por el hombro y el brazo, y en algún momento una resonancia pone el nombre.
Qué es, sin vueltas
En el cuello, entre vértebra y vértebra, salen las raíces nerviosas que van a los brazos y a las manos. Cada raíz tiene su territorio: la C6 va al pulgar y al índice, la C7 al dedo mayor, la C8 al anular y al meñique. Por eso el hormigueo no es difuso: dice qué raíz está tomada.
Esa raíz puede quedar comprimida por dos motivos. Uno es una hernia de disco, igual que en la zona lumbar. El otro, más frecuente después de los cincuenta, es la espondilosis: el desgaste que va formando picos de hueso y estrechando el orificio por donde sale el nervio. En el estudio poblacional de referencia, solo el 22 por ciento de los casos se debió a una hernia pura; en el resto había espondilosis, sola o combinada.
Hay una segunda situación, distinta y más seria, que conviene distinguir desde el principio. Cuando lo comprimido no es la raíz sino la médula misma, el cuadro se llama mielopatía cervical, y no se comporta igual. De eso hablamos más abajo.
Cómo se siente
El dolor típico sale del cuello, cruza el trapecio y baja por el brazo hasta la mano, siguiendo una franja. Empeora al mirar hacia arriba o al girar la cabeza hacia el lado del dolor. Y tiene un gesto característico que muchos descubren solos: el dolor mejora al levantar el brazo y apoyar la mano sobre la cabeza. Esa maniobra afloja la tensión de la raíz. Si le pasa, cuéntelo: es un dato bastante específico.
También es común el hormigueo nocturno, el dolor que despierta, la dificultad para encontrar una posición en la almohada, y a veces debilidad puntual: cuesta levantar el brazo, o abrir un frasco, o la mano se afloja.
Los números que conviene tener
Vienen casi todos del mismo trabajo, un estudio poblacional que siguió a 561 personas con radiculopatía cervical durante una media de cinco años. Es el mejor dato que existe sobre la evolución natural del cuadro:
- El 74 por ciento nunca se operó.
- El 90 por ciento terminó asintomático o con molestias leves.
- Solo el 15 por ciento tenía antecedente de esfuerzo o traumatismo previo. En la enorme mayoría, no hubo culpable: no fue el gimnasio, ni la almohada, ni ese movimiento raro.
- La raíz más afectada fue la C7, seguida de la C6.
- El pico de incidencia está entre los 50 y los 54 años.
- Alrededor de un tercio tuvo alguna recurrencia con los años.
Y un dato que cambia expectativas: el 41 por ciento había tenido antes un episodio de ciática. Estas cosas suelen ser manifestaciones de una misma columna, no eventos independientes.
Cuándo no hay que esperar
Estos síntomas sugieren que lo comprometido es la médula y no una raíz. No son una urgencia de minutos, pero sí de días: hay que consultar sin dejar pasar semanas.
- Torpeza en las manos que apareció sin dolor: se caen los objetos, cuesta abrocharse un botón, escribir cambió.
- Cambio en la forma de caminar: inestabilidad, sensación de andar sobre algodón, tropezones.
- Hormigueo o debilidad en las dos manos, o en las manos y las piernas a la vez.
- Corriente eléctrica que baja por la espalda al flexionar el cuello hacia adelante.
- Y aparte de la mielopatía: debilidad franca y progresiva de un brazo, o dificultad para orinar.
La mielopatía cervical tiende a progresar, y la cirugía en ese cuadro se hace más para frenar el deterioro que para revertirlo. Por eso el tiempo importa más que en una radiculopatía común.
Lo que se dice y no es cierto
"Fue por levantar peso / por el gimnasio / por la almohada." Solo el 15 por ciento tuvo un esfuerzo o golpe previo. Buscar la causa puntual casi siempre es una pérdida de tiempo y a veces genera culpa innecesaria.
"Toda hernia cervical se opera." Tres de cada cuatro no.
"El hormigueo en las manos siempre es del cuello." No. El síndrome del túnel carpiano, el atrapamiento del nervio cubital en el codo y las polineuropatías —la de la diabetes, sobre todo— dan cuadros parecidos. Es una de las confusiones más frecuentes, y se resuelve con un buen examen y, si hace falta, un electromiograma. Antes de aceptar una cirugía de cuello por hormigueo de manos, vale la pena haber descartado el resto.
"Es más grave que una hernia lumbar." No en general. Lo que sí es más serio es la mielopatía, que no tiene equivalente lumbar. Una radiculopatía cervical común evoluciona muy parecido a una lumbar.
Aparatos de tracción cervical comprados por internet. No hay base para usarlos por cuenta propia en una raíz comprimida, y en presencia de mielopatía pueden ser francamente desaconsejables.
Qué va a pasar en la consulta
Le van a mapear la mano. Qué dedos hormiguean, qué reflejos están, qué músculos están débiles: eso ubica la raíz. Después van a chequear específicamente si hay mielopatía —marcha, equilibrio, reflejos vivos, algunos signos puntuales—, aunque usted no haya consultado por eso.
La resonancia, después. Y otra vez la misma regla que en la columna lumbar: la imagen tiene que coincidir con el examen. En la columna cervical de gente sana mayor de cuarenta hay hallazgos degenerativos con muchísima frecuencia.
Las preguntas que conviene llevar anotadas
- ¿Los dedos que se me duermen corresponden al nivel que aparece en la resonancia?
- ¿Tengo signos de mielopatía en el examen?
- ¿Se descartó que esto venga de la muñeca o del codo?
- Si esperamos, ¿cuánto y qué tendría que pasar para reconsiderarlo?
- Si me opero, ¿por delante o por detrás? ¿Con prótesis o con fijación? ¿Por qué en mi caso?
Las preguntas que más se hacen
¿La hernia cervical se cura sola?
En la mayoría de los casos, sí: el 74 por ciento de las personas con radiculopatía cervical nunca necesitó cirugía, y el 90 por ciento terminó sin síntomas o con molestias leves. La mejoría suele darse en semanas a meses.
¿Cuándo hay que operar una hernia cervical?
Cuando hay debilidad significativa que no mejora, cuando el dolor sigue siendo incapacitante después de varias semanas de tratamiento correcto, o cuando hay mielopatía. Este último caso es el que más apura, porque lo que se busca es evitar un deterioro que después no se recupera.
¿Qué es la mielopatía cervical y cómo sé si la tengo?
Es la compresión de la médula, no de una raíz. Se manifiesta con torpeza de las manos, cambios al caminar, síntomas en las cuatro extremidades y, característicamente, con poco o ningún dolor. Si se reconoce en eso, consulte sin dejar pasar el tiempo.
¿El hormigueo de las manos siempre es cervical?
No, y confundirlo es frecuente. El túnel carpiano da hormigueo en el pulgar, el índice y el mayor, empeora de noche y mejora sacudiendo la mano. El atrapamiento cubital toma el anular y el meñique. La diabetes da un adormecimiento simétrico que empieza por los pies. Vale la pena descartar todo eso.
¿Puedo hacer gimnasio con una hernia cervical?
Con el cuadro activo conviene evitar el trabajo de fuerza sobre la cabeza, el press militar, las dominadas y todo lo que comprima el cuello, y evitar los ejercicios en los que el cuello quede en extensión sostenida. Caminar, bicicleta y trabajo de miembros inferiores casi siempre están permitidos.
¿Cómo conviene dormir?
De costado o boca arriba, con una almohada que mantenga el cuello alineado con el resto de la columna: ni muy alta ni muy baja. Boca abajo es la peor posición, porque obliga a mantener la cabeza girada muchas horas.
¿Cuánto dura una prótesis de disco cervical?
Los datos de seguimiento a diez años son buenos, pero el punto no es tanto la duración como la indicación: la prótesis busca conservar el movimiento del nivel y no todos los casos son candidatos. Si hay artrosis avanzada o inestabilidad, la fijación suele ser la opción indicada.
